Historia de un concepto

La abogacía siempre se ha distinguido por la toga. En el imaginario público, cualquier jurista se referencia con este distintivo. Así, la toga, como representación de los colegiados/as del ICAM, ha ido evolucionando a lo largo de la historia, vistiendo a profesionales que han escrito el pasado y que siguen dirigiendo el futuro de nuestra profesión, la de la abogacía y, en definitiva, la del Colegio.  

Las vueltas de la historia, representadas icónicamente en los pliegues de la manga de una toga, se tiñen de diferentes colores, marcados por la actualidad de cada momento y el impulso o retroceso que esto ha supuesto para la profesión, dirigiéndola siempre hacia delante, a lo que hoy conocemos y vivimos.  

El elemento gráfico de la puñeta, distintiva de nuestra Junta y sus miembros, representantes de cada uno de los colegiados y colegiadas de Madrid, termina de cerrar esta representación visual, haciendo un guiño al Colegio, entrelazando el escudo del ICAM entre sus puntillas.  

Contribuyendo al simbolismo de la imagen, se ha creado un sello del aniversario. Con un estilo tipográfico marcado, revela la importancia del 425 aniversario, con un pasado histórico que sigue siendo determinante en nuestros días y que seguirá siendo en el futuro de la abogacía. En esta línea, la tipografía que ha sido seleccionada corresponde a la letra reconocible y presente en grandes obras españolas como Don Quijote de la Mancha, un hito que sigue siendo referente en la literatura de nuestros días. Así, como ocurre con el Colegio, pasado y presente se aúnan en una institución, cuyos colegiados/as son los verdaderos protagonistas de lo que somos hoy. #contigosomosICAM.